Septiembre 11 2009
Eyaculacion Retardada
Eyaculación retardada, Introducción y Causas
En el hombre el orgasmo es simultáneo a la eyaculación, en la inmensa mayoría.
La eyaculación se puede alterar en varios sentidos: por falta de control, se origina el trastorno conocido como eyaculación precoz, o bien, en algunas personas es imposible llegar a la emisión eyaculatoria, que es la incompetencia para eyacular.
La eyaculación retardada se refiere a la imposibilidad de llegar a la eyaculación, luego de largos coitos, en los cuáles el cansancio de uno y otra obligan a la suspensión al no conseguir que el hombre eyacule.
En realidad no hay eyaculación, de tal manera que mal podría llamarse eyaculacion retardada. Por ello, el término aceptado profesionalmente es el de “incompetencia eyaculatoria”, puesto que el individuo a pesar de todos los esfuerzos, no logra llegar a la eyaculación.
En este caso de eyaculación retardada, la insatisfacción es grande, en especial por parte del hombre, pues por lo general la mujer ante el coito tan largo, si es una buena compañera sexual, ha podido disfrutar de la relación, aunque sea al principio.

Causas Fisiológicas y Psicológicas de la eyaculacion retardada
En vista de los esfuerzos coitales del hombre por lograr la eyaculación y no conseguirla, la mujer puede sufrir la misma frustración, inclusive algún maltrato genital por el trauma que puede ocasionar un coito muy prolongado.
Existen causas fisiológicas y psicológicas que son las más dadas, según estudios.
Un factor psicológico es lo que se ha denominado “el síndrome del ahorro”, el cual se observa en la consulta de terapia sexual. Consiste por lo general, en individuos que tienen dos parejas habituales, es decir que tienen relaciones con dos personas habitualmente en distintas ocasiones, lo cual tiene la sensación inconsciente de que podrán sufrir una especie de “desgaste” al entregar su semen en ambas.
Así, se observa que algunos individuos, en unas ocasiones con una pareja, en otras con otra, tienen episodios de eyaculación retardada, los cuales pueden controlarse en la medida en que el interesado comprenda que esto no tiene razón de ser, puesto que la perdida energética por el coito y por el semen eyaculado, es en realidad mínima o muy baja.






